Está claro que es mucho más fácil conectar con tu potencial cliente cuando lo tienes en frente y puedes interactuar con él cara a cara.

Aún así, en el ecosistema digital también hay maneras de trabajar este aspecto y conseguir así generar confianza a través de los canales digitales, sobre todo, de la web (que como ya te contaba aquí, puede llegar a ser tu mejor comercial).

Pero entrando ya en materia, lo primero que te deberías preguntar (y que poca gente hace, aunque parezca obvio) es:

¿Cuál es el tono de voz con el que me quiero dirigir a través de mi página web?

Aunque de primeras el hecho de definir tu tono de voz te parezca una cuestión menor, no lo es en absoluto. Si consigues definirlo bien, te va a ser de gran utilidad (y de guía) para redactar todos los textos que tu empresa necesita: textos de la web, emails, mensajes de aviso, post para tus redes sociales…

Las principales preguntas que deberías hacerte son:

  • ¿Cómo te diriges a tu público, de una manera formal o informal?
  • ¿Le tratas de tú o de usted? (en este caso, revisa si estás siendo coherente en tus mensajes ya que muchas veces no se presta atención a esta parte y se terminan mezclando las dos formas).
  • ¿Cómo das la bienvenida en tus comunicaciones por email? ¿ Cómo te despides?
  • ¿Quieres mostrarte cercano e informal o todo lo contrario?

Tal vez te ayude pensar en tu negocio o marca como si se tratara de una persona. ¿Con qué adjetivos o características la describirías? Por ejemplo, divertida, exigente, sensible, optimista, amistosa, empática…

Hacer este ejercicio te va ayudar a ver de manera muy clara cómo quieres que tu cliente ideal vea tu marca. ¿Qué te gustaría que pensaran de ti? Esto es algo que puedes proyectar muy bien a través de tu tono de voz.

Por supuesto al definir tu tono también tienes que pensar que esté en sintonía con el tipo de producto o servicio que ofreces y cómo es tu cliente ideal. En este punto, viene muy bien escuchar a tu audiencia y ver cómo se expresa al dirigirte a ti.

Utiliza un lenguaje claro, sencillo y directo

A veces pensamos que por utilizar un vocabulario farragoso y frases largas con estructuras complejas, más profesionales sonaremos. Y la verdad es que lo único que conseguimos es que no se nos entienda.

Y si no dime, ¿cómo te sientes cuando entras en una web y te cuesta comprender lo que te está contando? Seguro que si has entrado buscando un servicio o un producto en concreto, saldrás de ella inmediatamente al no entender claramente sus mensajes.

Y es que, ¿cómo vas a confiar en una empresa si ya desde su página web no tiene una comunicación clara y directa?

La claridad y la sencillez en el mensaje no significa que la calidad de tu negocio sea peor. Es más, se  trata de todo lo contrario. La claridad y concisión en tu comunicación te hará ser mucho más persuasivo.

Y si la persuasión le añades un poco de entretenimiento, ¿qué te parecería el resultado? Tú también puedes conseguirlo si le das un toque conversacional a tus textos.

Algunos consejos para conseguir un tono conversacional en tus contenidos:

  • Lee en voz alta todo lo que escribas y pregúntate: ¿suena natural?
  • ¿Se entiende a la primera el objetivo de ese texto? A veces queremos transmitir tantas ideas en un mismo párrafo que no conseguimos ni siquiera transmitir una bien.
  • Divide tus ideas por párrafos y alterna frases largas con frases cortas, eso le dará ritmo y facilidad de lectura.
  • Emplea frases que te ayuden a conectar ideas y a captar la atención de tu lector al mismo tiempo que le estás dando un toque conversacional a tu texto: “¿No te ha pasado alguna vez que…?”; “Como te decía al principio, … “; “Seguro que tú también te has sentido así cuando… “, “Es cierto que… “;
  • Escribe para una sola persona, de esta manera conseguirás captar mucho mejor la atención de tu cliente ideal y sentirá que le estás hablando directamente a él.

Si cuidas todos estos aspectos conseguirás algo que nadie más podrá copiar de tu negocio: tu autenticidad.

Por último, ten muy en cuenta guardar una coherencia en el tono de voz que empleas en todos tus canales (redes sociales, email marketing, blog, página web o tienda online, etc).

Si en cada canal te comunicas de una manera, lo único que conseguirás es crear desconcierto en tu cliente ideal (y seguramente, desconfianza).

Piensa que desconoces el recorrido que hace un usuario para llegar a tu web.

Puede que haya llegado a ella directamente porque alguien se le ha recomendado. O puede que te encuentre en una red social, le gusta lo que ve y vaya a tu página web. Aquí imagínate cómo se sentiría si tu web no refleja lo mismo que tu red social (probablemente se sienta engañado).

¿Qué te han parecido estas ideas para mejorar el tono de tu negocio? ¿Le estabas ya prestando atención a este aspecto?